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había una vez un cabrón con el olfato muy desarrollado y tenia un chingo de hambre pero no trae dinero, y fue a ver a cuate que tenia un restaurante, llega y le dice a su cuate te juego una apuesta, si me traes un plato que ya lo hayas lavado y adivino que sirvieron ahi me das de comer aqui en tu restaurante, dice su cuate sale, le trae un plato el otro lo huele y le dice, aqui serviste huevo con frijoles, su cuate asombrado le dice fue pura coincidencia, te voy a traer otro, y fue por otro, se lo trae lo huele,...
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